El día comenzó con el apuro de tener que abandonar el hostel a las 10 de la matina, así q a arreglar el quilombo q teníamos con las valijas y a dejarlas en el depósito del hostel hasta conseguir alojamiento.
Entonces empezamos a caminar, luego de un desayuno de doble cheeseburger en mac a las 11.30, decidimos ir hacia la “zona prohibida”, una parte de la ciudad a la cual no pudimos acceder los dos días anteriores porque cada vez que pretendimos ir, debíamos cruzar la Queen St. que es la calle principal de Auckland y por algún motivo siempre nos quedamos ahí, entonces tomamos coraje y dimos el paso, no era nada fácil, y más teniendo en cuenta que era una subida terrible de un par de cuadras, pero que lo valieron porque al final de la calle nos chocamos con el Albert Park que es un parque chiquito, pero lindo y limpio donde caminamos un rato. Por suerte para nosotros y para no extrañar mucho a casa nos encontramos con el primer ebrio w durmiendo en un banquito todo roto y pobre…quemado por el sol ardiente de auckland.
El objetivo ya cambio y era otro: la playa!!!, así que empezamos a caminar y llegamos casualmente al Retiro de acá, pero como siempre cada vez q comparamos, nos saca años luz, el tren arranca siendo subte, las terminales de bondi afuera ordenadísimas, un timetable que cumple al pie de la letra los horarios de los trenes y buses, además de que el edificio es súper moderno, empezando por los baños y un hipertecnologico secador de manos.
Entonces averiguamos como ir (y a cual ir) a la playa y nos tomamos el bondi que nos dejó, previo camino rodeado de yates y lanchas, en Mission Bay, una playita chiquita con un parque adelante, donde nos tiramos un buen rato. Después nos pusimos a jugar a la pelota con Fede y Gustavo que se acercaron también para donde estabamos, y esto termino en un picadito 6 vs. 6 internacional donde había 2 Árabes llamados Abdula, un Albanes, un Iraquí y la verdad q no sabemos de dónde más, pero si sabemos que si mostrábamos la cortada, el picadito terminaba en batalla campal.
Tuvieron la osadia de decirle a Seba el Riquelme del partido, obviamente después de ese momento cada pelota que toco tuvo su magia y una efectivadad del 100% por ciento, la pelota desaparecia del partido, todos los pases errados, pero la alegría de haber escuchado eso no la quita nadie.
Luego de un refrescante chapuzón nos volvimos a ir a la casa de Fede, que nos iba a presentar a una pareja amiga de Caro que podía llegar a darnos asilo muy cerca de su casa, a lo que accedimos, pasamos por el super y como buenos futuros inquilinos compramos unas pintas para facilitar la decisión del diueno de casa.
Silvia, (uruguaya-argentina, pero residida en Australia, Inglaterra y Japón) y John (Ingles de vista y acento, pero nacido en Zambia y residido en mil lugares del mundo también), con dos hijos de 4 y 3 años nos recibieron en el patio de casa donde compartimos un rato y unas cuantas cervezas, nos propusieron finalmente quedarnos, ya que tenían una habitación de sobra, lo cual aceptamos. Nos fuimos a buscar las cosas al Hostel y aquí estamos, a punto de dormir en la casa de una familia que recién conocemos, pero que después de un rato de charlar sentimos que ya somos parte de su hogar!
Eternamente agradecidos a Fede/Caro, Jhon/Silvia por la ayuda y la onda brindada!
Mañana será otro día, más relajados vamos a ir a una feria de autos usados donde podemos llegar a conseguir la tan preciada camioneta que nos lleve a dar la vuelta a estas islas espectaculares.
Abrazo para todos!
Keep in touch!
Nico y Seba
Hola!!! Muy divertidos los posts!! No tienen nada que agradecer..la pasamos bien y es como tener un pedacito de casa aca con nosotros!!!
ResponderEliminarJohn en realidad es SEAN! jejejeje y fuimos a Long Bay en vez de Long Beach...solo pequenios detalles que queria corregirles para que sus seguidores queden bien informados!!!
Nos vemos por ahi...
xxx
Caro