domingo, 20 de febrero de 2011

17/02/2011 - Día 8: La argentinidad al palo

En honor a Argentina que queda del otro lado del mundo este post lo vamos a escribir al revés.
Momento : Noche
Título: Asadito con argentinos
Durante la semana se venía barajando la posibilidad de armar un asado con todos los amigos argentinos de Auckland, la idea era nostalgizar un poco a Silvia, Mariela (una cordobesa amiga), Caro y Fede que llevan un largo tiempo fuera de casa y Gus como argento no podía faltar, pero seamos sinceros, a esta dupla le propones un asadito y no te falla ni a palos.
El asado tenía todos los condimentos como para sentirnos en casa nuevamente: cervecitas, vino tinto, chorizo (que en realidad eran salchichas, pero garparon como locos), tira de asado (o algo así), un exquisito chimichurri preparado por Caro y toda la banda quilombera. Lo único que faltaba era una parrilla, porque la propuesta era prepararlo en una barbecue la  cual, ante la ausencia de Sean (dueño de la misma) nunca supimos prender demasiado bien, por lo que termino siendo un asado cocinado al horno, muy rico… pero al horno.
asadito
Luego de comer y tomar unas copas y porrones empezó la música: Sui Generis para precalentar los oídos, para seguir con Caballeros de la Quema y terminar cantando a todo trapo el temon de CAE, “Te recuerdo”.

La verdad fue una muy divertida velada, pero terminamos destruidos del cansancio de toda la semana, ya era un viernes mentiroso, xq para nosotros todos los días son fin de semana, pero no tuvimos la fuerza como para ir hasta el centro a ver si había algo de joda, será en otro momento.

Momento: Tarde
Título: Auckland vuela alto
Nos encontrábamos en una playita frente a Auckland (a la que ya explicaremos como llegamos) junto con Caro (amiga de Nico), Estefi y Fer (amigos de Caro), caminando x los metros y metros de playa debido a la angurrienta marea que nos ofrecía el lugar, cuando de golpe estábamos conversando con un mendocino de unos 40 años apodado “El Keli”, quien resultó ser piloto de Aerolíneas Argentinas y estaba realizando la posta de cerca de 10 días que debe hacer por obligación la tripulación luego de viajes tan largos.
asadito
Luego de una charla bastante larga sobre aviación y posibles mangazos mientras refrescábamos los tobillos en la lejana orilla nos juntamos con otros dos pilotos de unos 30 años que venían con él a tomar unos matecitos en la playa. Momento muy divertido, en el que también descubrimos que cerca nuestro había también una azafata con su madre en la misma situación que nuestros nuevos amigos, pero que no era tan simpática como ellos, por lo que eramos 10 argentinos en una playa donde había cerca de 15 personas en total.

Al retirarnos de la playa, nos fuimos a tomar unas pintas a un pub irlandés a unas cuadras del puerto donde tomaríamos el ferry de regreso, con unas ricas “Wedges”, unas papas fritas con jamón, queso y mendicrim espectaculares, cortesía del capitán Keli.

Llego entonces el momento de retirarnos, algo apurados cada uno de los 3 grupos x situaciones diferentes (nosotros por el imperdible asadete), nos tomamos literalmente el buque y llegamos nuevamente al centro de auckland, despedida con la gente y a comprar los choris para la noche y vuelta al hogar para mofar.

Momento: Mañana
Título: La isla de Lost
Comienza finalmente el día en este post medio loco que escribimos, les recordamos que la noche anterior habíamos dormido en el hostel del centro porque Silvia necesitaba la habitación que nos venía prestando, nos levantamos a las corridas para variar, junto con nuestras room mates inglesas (una muy bonita, la otra no tanto), y decidimos desayunar x última vez en un local de comidas del mundo globalizado: Dunkin´ Donuts, que en argentina no se consigue.
A las 11 debíamos estar en el ferry para encontrarnos con Caro y cia., a quien no debíamos volver a plantar en la estación. Llegamos a las 11 clavadas, compramos el boleto y partimos hacia Davenport, un puerto que queda frente a Auckland a unos 5 min en Ferry.
nico y caro
Al llegar comenzamos caminata, la guía Caro con su librito y cebando mate nos iba contando qué era lo que veíamos, aunque sinceramente las casas (con puertas abiertas sin ningún tipo de intranquilidad), los autos y la vista no dejaban prestar demasiada atención a la historia.
Siguiendo x este pueblucho llegamos a una especie de ruinas con el típico verde fosforescente de las laderas Aucklandesas, caminamos un poco más cuando apareció un chinito algo mayor y nos dijo que fuésemos x otro camino, señalando una cueva oscura de estas ruinas comentadas anteriormente. Nos mandamos confiando en el samurái y entrando en la oscuridad que se convirtió en campo verde con más de esas pequeñas construcciones, paisaje muy similar a la iniciativa Dharma, para que los seguidores de “Lost” más o menos nos entiendan.
Paseamos un poco más disfrutando del paisaje y todo lo que estábamos viendo cuando volvió a aparecer el Sr. Mishagi por el otro lado y con otro atuendo, no sabemos si era el mismo o no, a nosotros nos sonó que sí y eso asumimos.  El amigo (que no hablaba inglés y menos español) traía una cámara de video consigo con lo que iba registrando todo lo que veía (cuando en tu puta vida vas a ver hs y hs de videos de viaje?  pero bueno, allá el), con lo que el quinteto se excito y empezó a gritar y bailarle, terminando el video en un trensito al canto de “soooooomos los piratas…” muy gracioso el amigo filmando y no entendiendo nada de nada.
Volviendo a occidente, seguimos caminata hasta llegar a una playita de baja marea, donde comienzan los relatos de la tarde…

Bueno, esto fue todo por hoy, espero que les haya gustado, hola
Nico y Seba
“Gracias x volar con nosotros”

No hay comentarios:

Publicar un comentario