9.30 AM teníamos appointment con la mecánica (si, confiamos nuestro vehículo a una mecánica mujer, para que no digan que somos machistas) 9.10 arriba y a llegar un ratito tarde a arreglar al mastodonte con las cosas que nos había marcado el médico de la carfair: una luz y algo de los frenos que nunca entendimos bien, pero que sabíamos que dentro de todo era económico.
Así que le dejamos la camioneta a esta nami (no jeropas, no estaba buena, es mecánica!) y nos fuimos a caminar por una zona de Mt. Albert que no conocíamos. La verdad que no había demasiado, lo más destacado: muchísimos negocios chinos (un par de todo x 2$), una licorería que NO tenia Fernet y un paseo por el supermercado para matar el tiempo.
Cuando volvimos la camioneta estaba lista y el arreglo nos salió algo más económico de lo que esperábamos, este país no nos deja de sorprender! Así que agarramos la chata y nos volvimos a casa a terminar con las cosas, si bien estaba casi todo listo por dentro todavía faltaba darle orden a la ropa, pegar las alfombras a las maderas y hacer que todo encaje a lo “tetris” en el vehículo.
Al llegar, Silvia nos espera con las manos tras la espalda y nos dice: “tengo una sorpresa para uds, pero prométanme que si no les gusta no lo van a usar”, después del cariño que le tomamos, por más que no nos gustase era un placer tener lo que sea en nuestra camioneta, pero la verdad nos encantó! Era un sticker escrito y coloreado a lo hippon que decía “Fernetastic Trip” con sus colores preferidos: naranja y verde, para ser pegado en la cola de la VAN. Gran gesto y gran regalo que nos fascinó, nos acompañara por el resto del viaje, así que el clap clap diario una vez más es para Silvia por el regalo.
A todo esto, lo que nos faltaba hacer lo logramos y lo celebramos con unos spaghetti bolognesa de Silvia y una torta de manzana que le había gustado el fin de semana, hecha por ella con la supervisión y asesoramiento de Seba.
Estábamos terminando el postre para cuando Sean llegó nuevamente a su hogar después de una semanita de laburo en Corea, Japón y Hong Kong y una cena esa noche con estos orientales donde aparentemente tomo de más y llegó a casa algo mareadito… Muy gracioso el amigo lo ve a Seba que estaba en cuero porque estábamos haciendo la última tanda de lavado de ropa como diciendo ¿Qué pasa acá? Pero era todo en joda. Había que verlo gritando en el patio, puteando a los vecinos y mirando nuestra camioneta mientras nos daba consejos de como armar un buen curriculum, dado que el constantemente está contratando gente. Terminado esto y luego de varios intentos frustrados por Silvia de tirarse a la pileta, el inglés lo logró por fin concretar la gambeta y eludir la barrera caracterizada por una puerta de madera con traba que se encuentra para pasar al sector piscina y luego de otro quiebre de cintura hacer pasar a Silvia de largo y meterse al agua con pasaportes incluidos. Muy graciosa situación.
Compartimos un rato más, Sean se fue a dormir y nosotros también, era el debut de la van como hogar, pero el cambio es algo paulatino, porque la camioneta estaba estacionada en el patio de Silvia. A Acostarse y ver cómo nos levantamos mañana, por lo pronto podemos adelantar que el colchón es un poco íntimo, no da demasiado espacio, pero ya le vamos a encontrar la vuelta para acomodarnos sin perder el invicto.
e-e-eeso es to-to-to-todo amigos!
Nico y Seba
“Good night”
No hay comentarios:
Publicar un comentario