viernes, 18 de febrero de 2011

14/02/2011 – Día 5: Todo vuelve

“Lunes otra vez”, día laboral que, si bien a nosotros aun no nos afecta directamente, propone que nuevamente nos movamos por nuestros propios medios, ya que la nueva flia tiene que volver a sus responsabilidades.

La banda se levantó tarde, desayunó unos pancitos caseros con manteca y decidió que sería una jornada en que recorrería hostels del centro para buscar vans, las cuales son publicadas en las carteleras.  El amigo Gus el día anterior dijo que vendría, así que lo esperamos un rato largo para salir rumbo a la city, pero al ver que no llegaba, decidimos irnos sin él; Nos tiramos cual vagos en la parada del bondi esperando y esperando, para cuando vimos que había una grilla con los horarios de los buses, al ir a chequearla a las 02.22 PM nos dimos cuenta que acá no es joda, los horarios se cumplen, porque al girar la cabeza no solo estaba llegando el autobús que nos llevaría al centro, sino que también apareció corriendo en cámara lenta el Gus, a lo película hollywoodense sobre el final.
Al subir nos seguimos dando cuenta que acá no era joda, el boleto del bondi salía algo así como 3 NZ$ (9P$), nos rompieron el orrrrrrrrrrrrtoooo, pero bue, es el costo del sudaca devaluado, no?
Por suerte en el precio venía incluida una muy bonita señorita al lado nuestro, luego de hablar durante unos minutos sobre sus atributos, se propuso que el vencedor de un piedra papel o tijera triple, sería el encargado de entablar la conversación. Dicho-hecho, y aprovechando el día de San Valentín, se le converso un poco y se la invito a disfrutar de unos tragos, a lo cual su respuesta fue “no gracias, tengo cita”. Ok, que es lo divertido en todo esto, dirán uds… y es que fue textual lo que contestó, porque fue en español y luego de haber escuchado las cosas sutiles que hablamos de ella. Y bue, “cosas que pasan” diría la muchachada en Bs.As.

Sobre la recorrida x los hostels no hay mucho que contar realmente, hicimos algunos llamados y concretamos dos encuentros, una en ese momento en la sky tower y la otra a la nochecita en el Victoria Park, algo más alejado. La conclusión es que ambas camionetas eran un desastre y no quedo en nada, así que nos fuimos para el lado de puerto madero para recorrer la parte que nos había quedado pendiente del primer día.

Durante dicha caminata llegamos a la zona del puerto, donde una reja eternamente larga dividía la vereda/bici senda de los containers recién llegaditos a Auckland, por lo que no había demasiado para ver de ese lado, lo que llevo a una conversación en la que Gus aparentando estar muy informado dice que los billetes neozelandeses no se arrugan; Nico necesitaba probarlo, tomo el primer billete que encontró (20NZ$) e hizo el experimento: era cierto, el billete no se arrugó, pero al abrir la mano, una ráfaga de viento le dio un cachetazo al papel, enviándolo del otro lado de la reja. Reiteramos, era una reja eterna y el billete prácticamente estaba dado x perdido para cuando apareció un portuario que, luego de ser alertado, nos lo devolvió, quedando ese dinero destinado x decreto a ser gastado en lo primero que se cruzara x nuestras vistas.
Levantamos la cabeza y 3 locales de comidas aparecieron: Pizza Hut, Mc Donalds y Kentucky Fried Chicken, cadena de comida chatarra aun no probada x la dupla, x lo q la intriga nos llevó hacia ahí a comer el primer menú de 20NZ$ que apareciera: pollo frito recontra grasoso con papas fritas, el barba nos había jugado una mala pasada, nos devolvió el billete para que nos diéramos cuenta que el dinero no siempre es bueno.
nico 20 pe
seba gordo

EL reto ahora era bajar esa comida con una patada a lo Krupoviesa para llegar al Victoria Park para ver la 2da van ya comentada. Pateamos como locos, nos cruzamos todo Auckland y llegamos a horario, no así el vendedor, por lo que Seba vio un picadito y se metió a jugar, y Nico se quedó con Gus hamacándose en los juegos de la plaza, que vale aclarar que son muy diferentes a los del parque centenario: piso de goma y todo recubierto con el mismo material para evitar golpes en los niños, todo muy bien pensado.

Se hacía de noche, así que luego de tomar un cafecito en el centro, fuimos a Britomart (que es el retiro de Auckland ya contado anteriormente) a tomar x primera vez el tren, también algo caro como el bondi, pero nos dejaría de vuelta en casa. Al bajar y caminar un par de cuadras, no estábamos totalmente ubicados, si bien estábamos rodeados de casas muy bonitas, la calle estaba oscura y no conocíamos el lugar, así que entramos a caminar al grito de “ya vamos a llegar”, y con un poco de lógica del ingeniero y otro poco de suerte, llegamos a destino.

La conclusión de este día es que todo vuelve: así como el billete, así como nuestra casa en la oscuridad, Let it be y todo se va solucionando.

Mañana 10 AM nos encontramos con Caro, amiga Danonera de Nico, para ir a una isla llamada Waiheke, paradisiaca según dicen.

Seguimos en contacto vieja
Nico y Seba
“Bueno, malo, ¿Quién sabe?”

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