El despertador empieza a sonar 4.50, es la hora de trabajar, la idea es levantarse corriendo, lavarse los dientes y desayunar una banana en el camino a Hastings en la todavía noche de Napier.
Llegamos corriendo, como siempre, y mientras nos cambiábamos, Rudy ya estaba ahí rompiéndonos las bolas de q era tarde, ya eran las 6.05 am, el inicio del partido ya estaba retrasado, nos cambiamos y nos dijo: “Sigan a este pibe que los lleva”, lo seguimos, empezamos a caminar y llegamos al potrero: una línea de producción a donde desde una maquina bastante grandota se abrían 2 cintas transportadoras rodeadas de unos cuantos personajes de todos lugares del mundo, el picadito se estaba por armar, sabíamos que teníamos la de perder, así que como cualquier equipo chico en el Camp Nou tratamos de hacer tiempo de la mejor manera posible, seba tardo en ponerse los guantes y Nico le pidió ayuda a la supervisora para ponerse el delantal, con lo que tiraron hasta 6.20 hs., no faltaba tanto, solo hasta las 14 hs.
Pero haciendo que!?!?
Bueno, el terreno de juego, tal como lo planteamos eran dos cintas transportadoras, sobre estas caían mitades de peras, en su mayoría peladas, y todos estos personajes cada uno con un cuchillito en mano les daba los retoques finales para asegurar la calidad del producto, darle la forma correspondiente y quitar los elementos no deseados, o dicho en criollo: “pelar las peras”.
Seba y Nico se miraron y no hizo falta comentario “que mierda hacemos aca? Déjate de joder!!!”
Con mucho sueno por las pocas horas dormidas, y con el pitazo del referi de comienzo de partido, nos sentimos como en cualquier partido, totalmente parados en la cancha y viendo correr la pelota por delante de nuestros ojos ( en este caso eran peras…), los primeros momentos son los mas desesperantes, el tiempo no pasa, no es una ilusión, les juramos que el tiempo no pasa.
Así nos íbamos a limar la cabeza, asique hicimos unas primeras horas de agachar la cabeza y no boludear mientras intentábamos sonreírle a la gente y caerles bien, porque hablar no se puede dado que hay un ruido enorme por las maquinarias y estamos con orejeras para no lastimar nuestros oídos.
En este momento nos encontrábamos enfrentados, Nico tenía en vista un reloj el cual seba no podía llegar a ver por una pared, asique cada 4hs de la cabeza de seba (10 minutos hora vida real), le preguntaba a Nico cuanto quedaba, a lo que Nico respondía a cual gesto de Verón a Bielsa antes de patear el córner con las dos manos abierta gesticulando con la boca, pera pera, repito PERA PERA. Así es la vida de sudaca en new zealand, pelando peras!.
Aviso y comunicado a todos los leyentes, cuando regresemos a nuestro país, nada de ofrecernos peras, ni ese postre con peras y vinos y daaaaa, las peras nos dan ascos.
Luego de mil horas pelando peras… pasamos otras mil horas más pelando peras, hasta que por fin se hicieron las 14hs, ufff nunca festejemos tanto el fin de la jornada laboral, momento de satisfacción total, comparable a cuando una mujer se saca los zapatos bien puntiagudos y altos luego de una noche larga, o cuando te levantas el domingo al mediodía y por la ventana sentís ese olorcito a asado que pronto comerás, en fin momentos de satisfacción.
Una vez fuera del laburo, apenas pasadas las 2 de la tarde, planeamos ir para la playa con el grupo de argentinos que conocimos el domingo, pero antes de rumbear para la playa pasamos a buscar a Den que venía de no sentirse muy bien los últimos días y prefería salir un ratito antes del laburo (ella trabaja hasta las 5), asique una vez que estábamos los 3 en el auto, ocean beach, allá vamos!!!
El día parecía lindo, pero a eso de las 5 de la tarde se largó una pequeña llovizna y el cielo no era muy alentador, por lo que la banda de argentinos decidió irse, pero nuestro equipo se mantuvo firme y aposto fuerte a la tarde playera, asique fuimos por la guitarra y a pasar una linda tardecita guitarreando y cantando. Hicimos un popurrí de rock and roll nacional, pasando por los piojos; calamaro; fabi cantilo; y el gran tanguito con su “el amor es más fuerte” para recordar viejos tiempos.
Ya más de tardecita y con la llovizna sin ceder, decidimos volver a casa, vale recordar que mañana 5 am de nuevo tenemos que despertarnos para trabajar, asique el día se empieza a acortar (al menos por ahora).
Formando parte de la clase obrera seguiremos hasta la victoria siempre.
Nico y Seba.
Pedido para la pleshidenta: Krishtina trae el plan trabajar para Nueva Shelanda
jajaaa muy bueno el relato!!!!
ResponderEliminarjajajaja. Moooooyyyyy bueno gente! clap clap a la creatividad ;).
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